Hot! Río Cuarto sin Agrotóxicos

Vecinos y organizaciones de Río Cuarto decidimos movilizarnos en contra de un modelo extractivo que amenaza la disponibilidad de alimentos en Argentina y destruye la vida y el ambiente.

Un modelo que en nuestra región se manifiesta con el avance de la soja transgénica y la frontera agropecuaria, devastando comunidades, matando animales y plantas, contaminando el suelo, el agua y el aire.

El juicio que llevan adelante las madres del barrio Ituzaingó de Córdoba contra las fumigaciones evidencia uno de los tantos impactos que genera el modelo agro industrial en la salud de la población a través de la aplicación de agroquímicos.En Río Cuarto existen seis depósitos de agrotóxicos ubicados cerca de viviendas. El gobierno municipal les otorgó un plazo de cinco años para su erradicación que hoy intenta prorrogar por dos años más. Al mismo tiempo se anuncia oficialmente la instalación de una planta experimental de semillas de la empresa Monsanto sin realizar los estudios de impacto ambiental y las audiencias públicas que obliga la ley Nacional y Provincial.Entendemos que toda esta problemática responde a un modelo productivo hegemónico que beneficia a las corporaciones y empresarios del agro quienes –en relación con los gobiernos de turno- convirtieron la producción de alimentos en un mercado de agroindustrial para solventar las necesidades de exportación y no los requerimientos alimenticios de nuestra población.La soja ocupa el 59% de la superficie cultivada de Argentina. Desde 1996, cuando se aprobó la soja transgénica en el país, el área sembrada aumentó en 25 millones de hectáreas. El avance de la frontera de la soja se desarrollo en desmedro de otras actividades, como los tambos, la apicultura y la ganadería.Según datos oficiales, en los últimos 18 años, en la provincia de Córdoba, mientras el stock ganadero se redujo un 38%, la producción de soja creció un 328%. En estos últimos diez años la soja también ha desplazado otros cultivos como maíz, maní, girasol, trigo, sorgo, que antes abastecían el mercado interno.

Córdoba tiene la tasa de deforestación más alta del mundo, con un 6% anual. En la provincia queda menos del 3% del bosque nativo y más de la mitad de esta pérdida se debe a la sojizacion.

La amplia adopción del paquete tecnológico de los transgénicos es la principal causa del creciente aumento del uso de agroquímicos, en particular del glifosato. Estos productos generan un importante impacto en la salud de la población, causando malformaciones, cáncer, abortos espontáneos, entre otras graves consecuencias.

Una gran cantidad de personas, sin saberlo, se ven afectadas por esta situación. Estudios hechos en Europa demostraron que los plaguicidas pueden recorrer 2.400 km en menos de 48 hs. Ello determinó la prohibición de las fumigaciones aéreas en la Unión Europea.
Mientras tanto, en nuestro país las fumigaciones se siguen expandiendo en zonas pobladas. De hecho, se detectó que los habitantes del centro de la ciudad de Córdoba tienen dos tipos de plaguicidas en sangre.

Río Cuarto no escapa a esta realidad: dentro del ejido urbano se aplican 21.600 litros de agrotóxicos. Los barrios más afectados por esta situación son Quintitas Golf, Jardín Norte y las zonas de Castelli y del Aeroclub.

El avance de los cultivos transgénicos también genera importantes consecuencias sociales, ya que destruye un modelo agropecuario de desarrollo familiar, provocando una creciente concentración de la tierra. En Argentina, en el 2010, más del 50 % de la producción de soja estuvo controlada por el 3% del total de productores. En diez años en el norte cordobés se perdieron más de 20 mil pequeños productores, y un 80% de sus tierras fue a parar a manos de la soja.

Monsanto, multinacional que controla el mercado mundial de semillas transgénicas, es la principal beneficiaria del paquete tecnológico del Glifosato y la soja transgénica. Este paquete necesita cada vez más litros de plaguicidas para sostenerse: en 15 años la cantidad de plaguicidas utilizados en el país se incrementó en más de un 1000%.

La instalación de nuevas plantas de Monsanto en el país se da en el marco del Plan Estratégico Agroalimentario impulsado por el gobierno nacional que fija como objetivo, entre otros puntos, aumentar un 60% la producción de granos para 2020, lo que implicará avanzar sobre nuevos territorios, hoy en manos de campesinos y pueblos originarios. A su vez propone avanzar en la producción de maíz para generar etanol destinado a abastecer la demanda del mercado internacional.

El crecimiento sin fin es imposible, además de responder al patrón de dominación. Es un modelo productivo insostenible y absolutamente irracional. El planteo de una alternativa al actual modelo extractivista será la construcción de muchas prácticas y experiencias sociales que den lugar a una producción más local y más orientada hacia el consumo cercano.

Necesitamos debatir y pensar colectivamente otras formas de producir, que prioricen el cuidado de la naturaleza, la distribución equitativa de los recursos y la soberanía alimentaria, en donde la comunidad pueda decidir qué producir, cómo producir y para quiénes.
Invitamos a la sociedad riocuartense a informarse y a participar colectivamente para ser protagonistas en la construcción de nuestro propio destino y el de nuestros hijos.

Por un Río Cuarto sin Agrotóxicos, exigimos:
¡Justicia para las Madres de Ituzaingó
Que se vaya Monsanto de Río Cuarto y Córdoba
Y que paren de fumigar!

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *