Hot! Crónicas desde la audiencia /// Día 15: alegatos de la defensa

Los últimos en tomar la palabra fueron los abogados de la defensa, quienes estuvieron más de cuatro horas haciendo uso de la palabra.

Dr. Carlos Hairabedian y Dr. Sebastian Becerra

Cuando fue el turno de los abogados defensores del productor Gabrielli, en primer lugar tomó la palabra uno el Dr. Carlos Hairabedian y luego el Dr. Sebastían Becerra, los alegatos de ambos fueron breves ya que, tanto la fiscalía como la querella habían pedido la absolución de su defendido.

Según dijo, tenía preparado un discurso, pero dado el pedido de absolución se abstuvo “se salvaron de un discurso incendiario, ya que esto no es una causa judicial sino científica e ideológica” dijo y luego agregó “una lucha ideológica llevada adelante por la nueva derecha dela Argentinaque son los ambientalistas que fueron derrotados en todos el mundo y que buscan el hambre”.

Luego habló del modelo de producción y del precio de la soja entre otras cosas. Al igual que sus predecesores, pidió la absolución de Gabrielli.

Seguidamente tomó la palabra el Dr. Becerra quién al pedido de absolución agregó “en virtud del derecho de defensa, pedimos que nuestro defendido sea absuelto no por la duda sino por la falta de tipicidad penal”. Explicó que el residuo peligroso no es definido por lo que queda a la interpretación de cada uno sino que está definido previamente. Según dijo, las sustancias que su defendido utilizaba en la época que se lo acusa no constituyen una sustancia como las que prevé la ley 24051 “no forman parte de esta ley sino que es una falta a una ordenanza municipal” dijo el abogado.

Dr. Juan Manuel Aráoz

El segundo en tomar la palabra fue el abogado defensor del productor Francisco Parra, Juan Manuel Aráoz. Comenzó su alegato puntualizando que Argentina es un país con un modelo de desarrollismo sustentable y no de ecologismo profundo.

Según dijo las utopías fundamentalistas de cuidado del medio ambiente ya fueron derrotadas “la utopía es que el medio ambiente es sólo la conservación de la naturaleza (…) no se puede prescindir del hombre, de la naturaleza humana” dijo y agregó “desde que el hombre es hombre ha intentado progresar”. Los agrotóxicos no son armas afirmó, y hay que cambiar “temores por conocimiento”.

Luego hablando en términos jurídicos, diferenció Residuos peligrosos de residuos de plaguicidas, y la importancia que esta diferenciación tiene, ya que no se puede imputar a los acusados con lay ley de Residuos Peligrosos 24.051. Este fue el punto central de su alegato. Durante más de dos horas dio ejemplos de desechos, residuos y sustancias tóxicas a fin de que el delito por el que se juzga a su defendido quedara sin tipicidad, es decir, no se enmarcara dentro de esta ley “la ley 24.051 en ningún momento prevé la sustancia de la que se habla”.

Siguiendo con el tema de la atipicidad dijo:”creemos que el Tribunal cometería un error en confundir una cosa con otra, por lo tanto quiero ser claro: es imposible que este Tribunal llegue a una condena basándose en la ley 24.051 ya que cometería una inconsistencia jurídica confundiendo residuos peligrosos con plaguicidas”.

Además habló de la ampliación de la causa y dijo que se había dado ya que el Fiscal Novillo vio que su acusación “se caía a pedazos con la declaración de Montenegro” y aclaró que como había declarado el testigo, tanto el diedril como el DDT son sustancias persistentes pero antiguas. “Al ver esto, el Fiscal tuvo que ampliar la acusación porque se desmoronó su acusación anterior, tuvo que hacerlo para sostener una acusación insostenible”.

Seguido a esto, habló de la pericia que se realizó en el campo de su defendido. Al respecto, dijo que no podía considerarse una pericia porque no había habido control de las partes por lo que es sólo un informe “yo voy a reiterar mi pedido de nulidad por haber violado el derecho de defensa, quiero pedir que el instrumento sea nulo” dijo. Entonces explicó, que el Sr. Parra no fue anoticiado a cerca de la pericia por lo que no se le dio la oportunidad de oponer su defensa.

Como lo hizo a lo largo de los debates, habló de los defectos que adolecía la pericia por los cuales no debía ser considerada. “¿Con qué certeza el Tribunal pide una sentencia de cuatro años si no tiene certeza de que el informe sea correcto?” concluyó.

Seguidamente, alegó que las proporciones encontradas en el campo de Parra son menores a los límites establecidos por el SENASA. También tildó de incorrecto incluir al Dieldril y al DDT en la lista de agroquímicos liberados en el campo. Aunque estas sustancias fueron detectadas en las muestras de suelo, pueden haber sido arrojadas hace décadas, ya que son sustancias ya prohibidas y muy persistentes (es decir que quedan impregnadas durante mucho tiempo).

Luego de un breve cuarto intermedio, el abogado prosiguió con su alegato haciendo referencia a los hechos del 2008.

Aráoz, expresó su desacuerdo en cuanto a las prubas que tuvo en cuentala Fiscalía, según dijo, debería haber tenido en cuenta a todas “acá parece que tuviera algún manto de verdad sobre el testimonio de las madres, con las cuales me solidarizo como ser humano pero me opongo como abogado. Me refiero al testimonio dela Sra. Gaticaque se contradice con el del resto” dijo.

Así mismo, aseveró que para él, tantola Sra. Gatica como la Sra. Barbosa tienen intereses involucrados, “la fiscalía debía haber llamado a otros testigos que estuvieran mas cerca del hecho” dijo y luego aclaró que después de la pericia ocular en el barrio fue posible ver que entre los campos de los dos imputados vivían al menos diez familias “si realmente hubiera existido una fumigación aerea con elementos tóxicos, los primeros afectados serían quienes viven allí”.

Posteriormente hizo un recorrido por los testimonios que, a su criterio, debían ser tenidos en cuenta. “¿Cuántas personas del barrio hay afuera detrás de las vallas? Ninguna. ¿cuántas madres hay acá? cuatro o cinco, las mismas de siempre” dijo “si fuera como dicen las madres acá debería haber, al menos sesenta y cinco personas”.

El abogado sostuvo que las enfermedades de los habitantes del nombrado barrio podrían deberse a que se encuentra rodeado por el cinturón verde de Córdoba “¿Pueden asegurarme que si en barrio Ituzaingó se siente picazón o ardor en los ojos es por culpa de este señor?” preguntó señalado a Parra.

Luego habló de la deriva y de la pérdida económica que significaría para un productor agrícola aplicar algún producto químico sin la certeza de que vaya a su campo y no se desperdicie “cuando hay mayor viento no se aplica porque los productos químicos son muy costosos, lo que quieren es que el producto llegue a la tierra, no contaminar un barrio o que se lo lleve el viento” alegó.

Seguidamente, habló de la pericia que se realizara en el campo del Parra y dijo que, como en la anterior, tampoco se lo había notificado de modo que el productor pudiera poner una persona idónea para asegurarse que de todo se haga de forma correcta. “En este caso también se ha violado el derecho a tener un abogado defensor, se determinó un defensor de ausentes cuando Parra estaba bien presente” afirmó.

“Por esto considero que la existencia de los productos químicos no pueden ser probados científicamente por la pericia hecha a espaladas de mi defendido. No puede el Tribunal determinar la existencia real”.

Llegando al final de su alegato, el Dr. Aráoz realiza algunas recomendaciones “porque creo que el caso Parra va a ser un leading case”, haciendo referencia a que este, será un caso de referencia. Entre las recomendaciones, retomó el tema de que los plaguicidas no están contemplados en la ley 24.051, dijo que los funcionarios públicos –haciendo referencia a los fiscales- no debían comprometer sus intereses con las partes y que deberían haberse llamado a los organismos autorizados, como el Senasa para que asesoren.

Finalmente, pidió la absolución de su defendido Francisco Parra por el hecho que se le endilga “por falta de tipificación del Art. 55 de la ley 24051, por la falta de validez de la pericia y por que no hay pruebas por el grado de instigación de Parra a Pancello” dijo y agregó “además, pido la imposición de costas a cargo de la querella si fuese absuelto”.

Dr. Alejandro Pérez Moreno

El último alegato de la jornada fue el del Dr. Perez Moreno, abogado defensor del empresario aeroaplicador Edgardo Pancello. Las chicanas a las Madres de Ituzaingó no estuvieron ausentes de su exposición, y el abogado recordó a la audiencia que fue el defensor de Medina Allende, acusado en varias causas por corrupción.

Pérez Moreno basó su argumentación en distintos elementos, y su intención a grandes rasgos fue separar la causa analizada de las consecuencias ambientales de los agrotóxicos, presentadas como “cuestiones ideológicas” o “técnicas”,  y sembrar márgenes de duda en relación a las pruebas y testimonios acusatorios, afirmando que toda la prueba acusatoria descansa exclusivamente sobre un único testimonio.

Por un lado, en relación a los testimonios, planteó que la mayor parte de lxs comparecientes que relataron haber percibido (ya sea visto o escuchado) el paso de la avioneta el primero de febrero de 2008, no incluían la afirmación de haber visto a la avioneta fumigando.  El defensor intentaba establecer que  no hay una relación necesaria entre el paso de la avioneta, y el olor y ardor percibido por lxs vecinxs casi inmediatamente, y que estos pudieron haber sido originados por la fumigación con mosquito, o por fumigaciones preventivas por la epidemia de dengue. Para ello, repasó parcialmente el testimonio de 8 testigos, entre ellos los de Corina Barbosa y el Dr. Molina.

En relación a los dos testimonios que expresamente asentaron que vieron a la avioneta fumigando y que además registraron la matrícula de la misma,  la estrategia de la defensa fue la de intentar desacreditar el testimonio de la Madre de Ituzaingó Sofía Gatica diciendo que la matrícula de la avioneta de Pancello no surge del dato tomado por Sofía de las alas del artefacto, sino de otra causa de la misma fiscalía: “nunca se podrá saber de dónde habrá sacado el dato de esa avioneta. (…) curiosidad que no se ha despejado y que jamas se va a despejar, porque evidentemente no existen los motivos para que antes del dato objetivo (la denuncia de Gatica), alguien ya pueda dar nombres y datos (pedido del fiscal unos días antes). ¿O habrá sido al revés?”.

Luego pretendió diluir el peso de las expresiones del testigo Héctor Minuzi, el denunciante que vio la avioneta de Pancello fumigando sobre los campos, intentando relativizarlo y mostrar que denunció el hecho por presión de Sofía y lxs integrantes de la UPAS 28. A continuación, rescató los testimonios del presidente del Centro Vecinal, del carnicero Natalio Tita y otros que directamente negaban haber visto jamás avionetas fumigando en los campos linderos al barrio.

Siguiendo su argumento, las únicas avionetas que circulan por el barrio Ituzaingó Anexo son avionetas de paso, debido a la cercanía de Cnel. Olmedo, y a que esa zona sería un corredor aéreo.

El tenor y la descalificación de las expresiones de Perez Moreno se plasmaron en afirmaciones como “acá se ha demostrado con aplausos cerrados los testimonios de quienes vienen a ser ojos de los jueces, y no de las iniciativas de un grupo de personas que, insisto, son menos que los imputados.”

Buscando debilitar aun más los testimonios, llegó a plantear que los aviones que veían fumigando –que de todas formas él no aceptaba que los hubieran visto- podían ser avionetas enviadas por la Provincia para prevención por el mosquito del dengue; que no había manera de saber que los productos rociados eran endosulfán y no glifosato; y que casi todas las avionetas aeroaplicadoras son amarillas, por lo que no podría asegurarse a ciencia cierta la identificación de la misma.

En el recorte de pruebas, sostuvo como central la deposición de la Dra. Graciela Nicolás, del Registro de Tumores de la provincia de Córdoba, que expresaba que el número de personas con cuadros oncológicos en el barrio Ituzaingó es incluso menor que las tasas y promedios nacionales, desconociendo los otros relevamientos. “He escuchado que como Monsanto se quiere instalar, se la manda a una funcionaria provincial a mentir, sin reparar en que el informe es anterior”, decía, ratificando su confianza en el testimonio.

Otra de las fojas citadas fue el acta del procedimiento llevado adelante por Paiva, auxiliar de la fiscalía, que no logró encontrar “documentación en la empresa de Pancello que vinculara a los tres imputados (…) Hice dos allanamientos –citaba Perez Moreno- en Corralito, el avión sin alas estaba en mantenimiento”.

Con respecto a las fumigaciones en los campos de Gabrielli, según el defensor de Pancello, acorde a la cantidad de  hectáreas, a los cultivos, a la presencia de cables de alta tensión, al hecho de que el mismo posee una máquina mosquito, lo razonable es pensar que sólo se fumiga de manera terrestre.

También hizo referencia a las sábanas de los teléfonos celulares de Pancello que obran en la causa, que ubican el aparato en lugares fuera de la ciudad de Córdoba en el día en cuestión, en particular, en su localidad, Corralito.

Finalmente, y luego de citar una serie de documentos como órdenes de trabajo, facturas y paginas de libros de vuelo de las fechas en cuestión; y de resaltar la honestidad de Pancello, “vulnerada” por la fiscalía por el arresto en su pueblo, hizo dos señalamientos: cuestionó la experticia de Medardo Avila Vasquez y afirmó que la única mención hecha por el fiscal de su defendido, fue para pedir la condena de tres años de prisión efectiva, “sin pruebas”.

En un gesto casi teatral, terminó: “el compromiso mío es con la justicia, con lo que indica y marca la ley. Y la ley dice que lo que manda es la prueba, y la absolución es lo que corresponde a quien hoy me toca defender, Edgardo Pancello”.

Lectura de la sentencia: próximo martes 21 de febrero.

El presidente de la Cámara, Dr. Lorenzo Rodríguez, cerró la jornada con un acto que podría calificarse como pedagógico, y explicó a las personas presentes, aclarando que era absolutamente fuera de procedimiento, los pasos siguientes del proceso:

“Todos ustedes han sido testigos, han escuchado los alegatos que han producido las partes, con sólidos argumentos de la defensa, la fiscalía, y la querella, y ustedes también  han estado presentes y han seguido el juicio y por eso respeto su presencia. Ustedes tendrán sus pautas objetivas, nosotros haremos lo jurídico, nos llevamos las pruebas y eso será lo único que tendrá que decir si las personas que están acá son o no culpables”.
“Hemos estado afectados solamente a este juicio -continuó Rodríguez. Tenemos términos de días para emitir los veredictos, y los fundamentos. Tenemos que escribir, y lo que escribimos tiene que tener certeza, más allá de que las partes después casen la sentencia y vaya al tribunal
superior. Todos los fallos judiciales son así”.
“Vamos a pasar al martes 21 de agosto (el máximo es 15 días), donde tendrán la ultima palabra los
acusados, luego nos retiraremos y daremos el veredicto”.

1 Comentario

  1. Muy buena la cobertura. Gracias.

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