Hot! Crónicas desde la audiencia /// Día 7 (III), declararon el perito Héctor Sanabria y la investigadora Delia Aiassa

 

Héctor Sanabria, perito de control: “El muestreo no se realizó de manera correcta”

El ingeniero químico industrial fue perito de control en el análisis de las muestras de agua y tierra tomadas en barrio Ituzaingó en el año 2008. Declaró en su carácter de perito, a pedido de la defensa de los imputados.Luego de enumerar sus antecedentes académicos y profesionales, Sanabria sostuvo que efectivamente recordaba haber participado en la pericia referida, junto a la licenciada en química Patricia de la Sierra, la ingeniera ambiental Fernanda Marino, y el Lic. Casado representando a la Municipalidad de Córdoba. Explicó que accedió a las muestras en el INTEC (Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química-UNL) ya recolectadas, para su estudio, y que desde el primer momento objetó la manera en que estaban presentadas: “Hay normativas que se tienen que llevar adelante en una pericia”.
“Los elementos a peritar –continuó-, eran agua, en cuatro bidones, y tierra”. Afirmó desconocer cómo fueron tomadas las muestras.En la pericia realizada sobre los elementos recolectados hay disenso, por lo que se incorpora tanto la oficial como la actuación de perito de control.
Ante el requerimiento de la defensa, Sanabria ahondó en detalles acerca del estado de las pruebas, señalando que éstas no estaban precintadas, no tenían ningún sello de inviolabilidad y tampoco se encontraban refrigeradas: “estaban en cajas de cartón, bolsas, escritas arriba con un fibrón”, e incluso observa en  base al oficio, algunas anormalidades del muestreo.  “Por las normas, las se tienen que hacer 3 muestras de un litro cada una, en envase de vidrio y color acaramelado. Cuando es intervención judicial, además  tienen que estar lacradas y selladas”.  “El muestro –concluyó-, no se hizo de forma correcta”, ni de acuerdo a los procedimientos debidos.Para finalizar, el perito manifestó haber sacado fotos en que podía observarse el estado del material a analizar, que había ampliado para mostrarle al Tribunal.
Los resultados de la pericia, afirmó Sanabria, fueron negativos para endusolfán, que era la sustancia buscada.
 
Delia Aiassa, doctora en biología: “El material genético es como una alarma”
 

La última testigo de la jornada fue Delia Aiassa, Dra. en Biología e investigadora de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Aiassa dirige un equipo que investiga el daño provocado sobre las personas por el contacto con agroquímicos.La testigo manifiesta que conoce el caso de barrio Ituzaingó sólo a través de los medios de comunicación y de otros profesionales que han hablado del tema en congresos, líneas de investigación, etc., pero no por haber desarrollado investigaciones específicas en esa zona.  Pero que puede compartir la experiencia surgida de la investigación que dirige desde el año 2006 en torno a las consecuencias de la exposición a agrotóxicos sobre la salud de las personas, trabajo que abordan desde una perspectiva multidisciplinaria que incluye trabajos en áreas de educación, prevención y legislación.
En particular, han indagado acerca de la relación entre el glifosato y el daño genético, por medio de ensayos de genotoxicidad. Según sus relevamientos, este agrotóxico es uno de los más utilizados. El glifosato se probó en células humanas  de sangre in vitro de donadores sanos, que son posteriormente expuestas a este herbicida.
 
Alteraciones genéticas
 
Han realizado trabajo en laboratorio, con ratones, y también en campo –afirmó-,  con monitoreos de poblaciones humanas expuestas. “Tomamos muestras de sangre de personas que no tienen nada que las esté afectando. Tiene que ser una persona sana, sin ninguna patología. Uno cuando hace experimentación in vitro, tiene que ser estricto para que solo quede esa sustancia”.  “Encontramos en ratones, en medula ósea e hígado, aumento en daño genético expuestos a glifosato. En células humanas, aumento en los valores y en líneas celulares también”.
 
Las personas expuestas al glifosato, “presentan mayor número de alteraciones en su material genético; esto se manifiesta como mayor número de alteraciones en los cromosomas, mayor número de micronúcleos y mayor cantidad de fragmentos en el ADN”.
 
Explicando de qué manera llevan adelante su investigación, Aisassa explica: “Nosotros trabajamos con población de zonas rurales en contacto con sustancias. Se hace historia clínica ambiental. Con un cuestionario estricto: para que ingresen en el estudio hay que sacar todo lo que está comprobado que genera daño genético. Si fuma queda fuera del estudio (…), si toma alcohol (…) A partir de esa exhaustiva selección se elige un voluntario, con consentimiento informado. Nosotros hacemos los tres ensayos y entregamos los resultados, con total confidencialidad”.
 
Ante la pregunta del Dr. Martinez, querellante, en relación a si hay realizados estudios sobre personas que tengan una exposición permanente a la sustancia, la Dra. contesta que se trabajó sobre los habitantes de las quintas de los alrededores de la localidad de Río Cuarto, y que se observó un “aumento significativo de aberraciones cromosómicas en las personas”.
 
Consecuencias para la salud
 
El fiscal Matheu le pide que detalle cuáles son los problemas de salud que acarrean, a lo que contesta: “Hay un daño, hay marcadores, hay aumento, hay un riesgo de padecer problemas en la salud, problemas reproductivos, abortos espontáneos, si ocurre en células somáticas, cáncer” y continúa “un daño en material genético produce una alteración. Una mutación, un proceso cancerígeno (…) Tenemos genes que nos protegen de que desarrollemos un tumor (…)  Puede derivan en cáncer, una célula que pierde el sistema de control”, aunque aclara que esa explicación está bastante simplificada.Posteriormente explica la manera en que puede ingresar al organismo, “por inhalación o por contacto dérmico se dan intoxicaciones agudas, otros la han incorporado vía digestiva”.
Ante una pregunta de la fiscalía, la especialista explica que el endulsolfan está entre los más usados, que es un órgano clorado y que su vía es muy rápida en tejidos adiposos, en grasas. Que es una sustancia toxica.
 
El material genético es como una alarma 
 
Aiassa hace hincapié ena cantidad de exposición y el tiempo, para determinar si una sustancia es tóxica o no. Cuando aparece rápidamente es agudo, alguien rociado con alguna sustancia, es agudo. Pero lo que hay que buscar es lo silencioso, lo crónico, el riesgo aumentado a sufrir algunas de estas alteraciones. “El material genético es como una alarma, afirma. Si lo seguimos en el tiempo lo más probable es que continúe”
 
Cuando el abogado defensor le pregunta acerca de la posible influencia de plomo o cromo, la Dra. responde que esos son ensayos a corto plazo, y que ellos no los han realizado, así como tampoco han estudiado el dieltrin o el DDT.
 

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